Muñecas rotas
Como muñecas de caucho hechas pedazos
las fórmulas del pasado han mutado en resonancia
como fuegos apagados por el susurro del muèrdago
como rituales de sangre sobre el blanco mármol calcáreo.
Sobre las copas de los cerezos, nidos de espuma
sobre los párpados muertos, dos monedas de pasto
bajo la alfombra de sueños, mil recuerdos enmarcados
y como santos caídos, dos millones de pecados.
Gramos de absenta en las venas
árboles incinerados
gritos de pánico y muerte
alfombras de sueños quebrados.
Como muñecas de porcelana hechas pedazos
los versos ocultos brotan desde el pesar de mis manos
como fuegos encendidos por el calor de mis abrazos
como rituales de sangre, tatuados a mi costado.

